2 kg. maíz mote congelado (grano de maíz grande, blanco y pelado)
3 pzas. cebolla blanca
2 cabezas ajo
Sal al gusto
Pimienta al gusto
Para la salsa de chile:
15 pzas. chile guajillo
20 gr. orégano seco
Agua (cantidad necesaria)
Guarniciones:
150 gr. rábanos
1 pza. lechuga italiana
5 pzas. lima
20 pzas. tortillas de maíz
Utensilios
Olla grande
Cazo u olla pequeña
Tabla de cocina
Cuchillos
Licuadora o batidora
Pala o cuchara de madera
Colador fino (para la salsa)
Técnicas requeridas
Hervir
Desvenar chiles
Licuar
Colar
Cortar en cubos
Filetear
Mezclar
Autor
Sally Guzmán
Preparación
En una olla grande, colocar la costilla y el codillo de cerdo junto con 1 cebolla, 1 cabeza de ajo y sal. Cubrir con agua y hervir hasta que la carne esté tierna. Desespumar si es necesario.
En otra olla, colocar el maíz mote con agua suficiente, 1 cebolla y 1 cabeza de ajo. Cocinar hasta que el grano se abra como palomita de maiz.
Retirar los rabos y venas de los chiles guajillos. Hidratar en agua caliente durante 10–15 minutos. Pasarlos a la licuadora junto con 5 dientes de ajo, ¼ de cebolla, el orégano y un poco del agua de remojo. Licuar hasta obtener una salsa homogénea.
Unir en la misma olla la carne cocida (sin huesos si se prefiere) y el maíz. Colar encima la salsa de guajillo para retirar pieles y semillas. Añadir un poco de agua si se quiere más caldo. Hervir 15 minutos más y rectificar sal.
Para las guarniciones: cortar los rábanos en cubitos, picar cebolla y filetear la lechuga en tiras finas.
Servir el pozole en platos hondos o cuencos. Cada comensal puede añadir limón, lechuga, rábano y tostadas al gusto.