– El altar 2026 está inspirado en las montañas de Michoacán y dedicado al cantante y compositor mexicano Agustín Lara
– La intervención estará musicalizada con obras de Agustín Lara
– Se podrá visitar de forma gratuita del 2 de octubre al 8 de noviembre
– Este año Casa de México presenta otros altares en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, Faro Santander y otros espacios alrededor de la ciudad
Fundación Casa de México en España celebra la novena edición de su tradicional altar de muertos, la exposición más visitada del año, con un diseño de Beatriz Redo. El altar está inspirado en las montañas de Michoacán que lucen sus cementerios durante la noche del día de muertos y dedicado al cantante y compositor mexicano Agustín Lara.
¡Viva la vida! es el título del altar 2026, una celebración de la vida y del recuerdo de aquellos que se adelantaron en el tránsito hacia la muerte, pero que permanecen presentes en la memoria y en el corazón de sus familias y amigos.
La escena se inspira en un cementerio de las montañas de Michoacán durante la noche de Día de Muertos, cuando las familias acuden a encontrarse simbólicamente con las almas de sus seres queridos. En Michoacán, especialmente entre las comunidades purépechas y mazahuas, la llegada de la mariposa monarca a los bosques de la región coincide cada año, entre finales de octubre y principios de noviembre, con las celebraciones de Día de Muertos. Por ello, tradicionalmente se considera que estas mariposas representan las almas de los difuntos o anuncian su llegada al encuentro con los vivos.
En este contexto, la figura de Agustín Lara cobra un significado especial (1897-1970) fue uno de los compositores más importantes de la música popular mexicana y una figura clave en la difusión de la canción romántica en español. Conocido como “El Flaco de Oro”, es autor de clásicos como Granada, Solamente una vez y María Bonita. Su estrecha relación con España quedó también reflejada en obras como el célebre chotis Madrid, convertido en uno de los temas más emblemáticos dedicados a la capital. Su legado, que trasciende fronteras y generaciones, lo sitúa como uno de los grandes referentes de la música iberoamericana del siglo XX. En homenaje a su trayectoria, todo el recorrido del altar estará musicalizado con algunas de sus canciones más emblemáticas.
El gran compositor aparece en la cima del altar, representado por una calavera y su gran piano, acompañado por otras calaveras realizadas en la técnica de la cartonería, obras de los maestros artesanos Raimundo Amezcua y Marta Linares.
Como en anteriores ocasiones, el altar principal se complementa con un recorrido de piezas de arte popular y otros altares. En la segunda planta el público podrá dejar un mensaje para sus seres queridos fallecidos. Como novedad en esta edición, contamos con un altar dedicado a las mascotas. Al finalizar, encontrarán una tienda, donde los visitantes podrán adquirir los productos necesarios para hacer su propio altar en casa y otros recuerdos inspirados en la tradición del día de muertos.


